¿Cómo identificar relaciones tóxicas?

Tips para Blog

¿Cómo identificar relaciones tóxicas?

Cuando de relaciones se trata, la barrera principal para todos está en los miedos, el miedo a la soledad, al rechazo, el miedo inagotable a no sentirnos parte de algo.

Tenemos un sistema social que se mueve por grupos de personas, grupos de 2, 3, 8 personas, pero siempre grupos…y es que de alguna forma nos ha hecho creer que si bien llegamos al mundo y nos vamos del mundo solos, el propósito por excelencia de nuestra existencia es encontrar compañía; hacernos a una pareja,  hacer parte de un grupo, amigos del gimnasio, de la oficina, del colegio, de la universidad, grupos grupos grupos.

Antes de ahondar en el argumento, quisiera aclarar que no tengo absolutamente nada en contra de los grupos, sin embargo, el punto que cuestiono es: ¿Cómo podemos hacer parte de un grupo, cómo ser parte activa de un colectivo cuando realmente no hemos aprendido a estar solos, a valorar una compañía antes que cualquier otra, la nuestra?

Desde mi punto de vista entonces, si vamos a hablar de relaciones, creo que la primera que deberíamos abordar es la relación con nosotros mismos, conocernos y reconocernos desde nuestros gustos, temores, pasiones; darnos el tiempo para conocernos, como lo hacemos con cualquier otra persona que llega a despertar nuestro interés, pasamos horas oyéndolos, hablándoles, analizando sus gustos y decantando la afinidad que existe o no entre l@s dos; sin embargo al tener un momento de silencio o soledad para hacer exactamente lo mismo con nosotros mismos, lo que hacemos inmediatamente es salir corriendo a buscar a alguien más, prender el televisor, coger el celular, lo que sea, para evitar ese momento incómodo de quedarnos sólo con nuestra propia compañía.

Si hablo de todo esto es por una sola razón y es que es precisamente en esa incomodidad de estar solos, donde se abre el espacio para entrar en cualquier tipo de relación tóxica, pero… paremos un segundo para alinearnos y hablar en el mismo idioma, para mi una relación tóxica, es aquella que no genera paz, una relación donde se necesitan máscaras, una relación donde existe violencia (física o mental) pero sobretodo una relación que no respeta el ser individual de cada quien; habiendo dejado en claro desde dónde estamos construyendo la idea, les decía que es desde la incapacidad de sentirnos cómodos en nuestra propia piel, dónde se origina cualquier tipo de relación tóxica, donde sostenemos una amistad aún siendo conscientes de que no existe afinidad por temor, donde nos forzamos a hacer parte de un grupo por el temor de sentir que no somos parte de algo; y es que la cabeza puede ser un enemigo peligroso, la sola idea de “no ser parte de algo” ya es en sí, bastante absurda, ¿no lo creen?.

Somos parte de algo mucho antes de nacer, y es que sin necesidad de entrar en un espectro religioso, hasta el rey de los ateos puede reconocer por la definición básica de la materia, que basta con existir (ser biológicamente concebido) para entrar a ser parte de algo, aunque sea de un campo físico; de ahí en adelante creo que mis argumentos serán tan válidos como lo que coincida conmigo en los fundamentales de la vida, ser parte de una familia, ser parte del planeta, el universo, la energía, en fin, tan sencillo como tener la certeza de que en nosotros mismos tenemos la totalidad del universo, esta bien, me puse densa y la intensión no es entrar a debatir algo tan profundo como nuestro sistema de creencias, pero mi punto, para volver a el, es que al desconocer que en nuestra individualidad…estamos completos, entramos a hacer un sinnúmero de intentos por PERTENECER a algo o alguien para sentir que nuestra vida cobra sentido.

Todos nos hemos encontrado en momentos incomodos, donde al estar al lado de alguien o en la mitad del grupo, de pronto nos asalta una sensación profunda de malestar, una sensación casi visceral que nos dice, no deberías estar aquí, lo que es realmente peligroso es traicionar ese instinto y aún después de eso, quedarnos ahí, o peor aún no saber reconocer los síntomas que nos indican que deberíamos salir corriendo de ahí, por eso, decidí hacer este listado o guía práctica para aprender a identificar los síntomas:

  1. Encontrarse diciendo algo que realmente no piensa, sólo por encajar.
  2. Encontrarse actuando de una forma que traiciona sus principios, por temor a ser aislado o rechazado.
  3. Encontrarse en una encrucijada moral y seguir adelante al precio de su propia culpa.
  4. Permitir que se nos falte al respeto, de forma psicológica: ser señalado como insuficiente, deficiente o poquita cosa.
  5. Permitir que se nos falte al respeto de forma física: con la palabra o con la corporalidad.
  6. Ser forzados a cumplir estándares para estar a la altura de una relación.

Si usted se encuentra en cualquier tipo de relación en donde experimente cualquiera de estos puntos, la invitación es a abrazarse, a abrazarse desde la consciencia de su valor propio, a abrazar sus principios, su individualidad, su valor como persona y saber desde su interior que la compañía de otro(s) sólo es bienvenida para sumar; que ese cuento de necesitar pertenecer a un grupo o buscar la media naranja sólo nos hace sentir incompletos, que la felicidad compartida, sólo existe cuando se tiene la felicidad propia.

Elisa Molano

@e_molano

*Los resultados pueden variar dependiendo de la persona.

Publicidad ▾

Tips recomendados

Belleza Nutrición Deporte Blog